Las herramientas de IA generan el diseño y el código frontend. Pero un producto que puedas vender necesita mucho más que eso.
Sin tecnicismos, sin nombres de apps.
La IA te da la maqueta y la fachada. Pero sin plomería, electricidad, cimientos y permisos municipales… no puedes vivir ahí.
Lo que ves (la interfaz) es solo la punta. Debajo hay base de datos, servidor, seguridad, pruebas y despliegue.
Las herramientas de IA son increíblemente poderosas para las capas 1 y 2. Pero un producto vendible necesita las 5 capas. La buena noticia: la IA también puede ayudar en las capas 3–5, pero necesitas a alguien que sepa qué pedirle y cómo armarlo.